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Celiaquía en el Embarazo

Desde hace muchos años, el personal de salud ha enfatizado la importancia de un estilo de vida saludable para una vida mejor. Se hace hincapié en comer saludable, realizar ejercicios, tener control prenatal, entre otras cosas. Pero ¿qué pasa cuando existe una patología como la Celiaquía y estoy embarazada? En este artículo, te contaremos como llevar esa dupla: la celiaquía en el embarazo.

Celiaquía en el embarazo

El embarazo es, sin duda, una de las etapas más hermosas en la vida de la mujer, pero también, una donde se halla muy vulnerable físicamente. Por eso, es normal que al padecer alguna condición o patología, las madres se sientan inquietas o preocupadas. Por eso, es lógico hablar de celiaquía en el embarazo.

Si estás aquí es porque quieres saber cómo llevar tu embarazo a término de la forma más saludable pese a dicha condición.

¿Cómo puede afectar la celiaquía en el embarazo?

El riesgo más importante cuando se habla de embarazo y celiaquía es la desnutrición. Si no se cumple la dieta estrictamente libre de gluten, lo más probable es que el intestino delgado se inflame, pierda sus vellosidades y traiga como consecuencia mala absorción de nutrientes.

La desnutrición en el embarazo compromete tanto a la madre como al bebé. Se pueden presentar complicaciones como raquitismo fetal a causa de la baja nutrición. Afortunadamente, ocurre en casos muy extremos de descuido y más frecuentemente en mujeres que aún no habían sido diagnosticadas con celiaquía. Sin embargo, como medida preventiva es estrictamente necesaria el cumplimiento de la dieta gluten free.

Por otra parte, estudios científicos han corroborado que si se padece celiaquía en el embarazo y se consume gluten de manera intencionada o por contaminación, se corren riesgos para la criatura. Si no se elimina el gluten de la dieta los primeros 6 meses de gestación puede triplicar las probabilidades de sufrir un aborto espontáneo.

Diagnóstico de celiaquía durante el embarazo

Este es un aspecto curioso del embarazo, y es que puede desencadenar algunas reacciones adversas, exacerbar males antiguos, empeorar enfermedades crónicas o despertar afecciones latentes.

Una mujer puede tener celiaquía asintomática (llamada latente) y con la llegada del embarazo los síntomas pueden surgir. Algunos de estos síntomas pueden ser: dolor abdominal y diarrea recurrente, hinchazón, desnutrición, valores hematológicos bajos, mareos, vómitos, cansancio crónico, migrañas, reflujo, dolores musculares y articulares, entre otros.

Si se sospecha de la presencia de celiaquía en el embarazo, ya sea porque algún miembro de su familia tiene dicha patología o se presenta frecuentemente alguno de los síntomas anteriores, se debe acudir a un especialista inmediatamente.

Pero no se debe llegar a una conclusión apresurada. El médico recomendará una serie de estudios y exámenes que servirán para el adecuado diagnóstico o descarte de celiaquía en el embarazo. También es necesario acudir a todas las consultas prenatales indicadas por el especialista para evaluar la evolución del feto en el vientre.

Recomendaciones para la alimentación en el embarazo y la celiaquía

Las recomendaciones alimenticias para sobrevellevar la celiaquía en el embarazo son casi las mismas para una persona celiaca no embarazada. Lo que marca la diferencia es la rigurosidad que se debe tener. El cuidado de ingerir alimentos sin gluten es de suma importancia para evitar complicaciones, es por ello que se recomienda elaborar las comidas en casa con productos libres de gluten.

Si desea salir a comer fuera, la recomendación es asegurarse que el lugar tenga certificaciones para celiacos, informarse con el personal debidamente y corroborar que no haya contaminación cruzada: es decir, que sea realmente un restaurante sin gluten.

Al igual que otras mujeres embarazadas, es necesario que la futura mamá tome los suplementos vitamínicos indicados por el personal de salud especializado. Es recomendable que el experto en enfermedad celiaca y el experto en obstetricia estén en acuerdo sobre todo el procedimiento a aplicar.
Cuando se esté en el centro hospitalario para el parto, es necesario informar que la madre es celiaca. De esta forma, el personal de salud elaborará un menú especial para ella.

El bebé y la celiaquía

Una preocupación muy frecuente en las embarazadas celiacas, es si su bebé nacerá con celiaquía o no. Esto no se puede conocer con certeza, ya que, como se conoce, una posible causa de la celiaquía es la predisposición genética. Es por ello que hay posibilidades de sea sano como de que también tenga esta condición. La buena noticia es que el bebé corre solo con 10% de probabilidades de padecer dicha patología.

Primeros meses de vida

Cuando el bebé nace, no hay de qué preocuparse los primeros 6 meses de vida. Usualmente en esa etapa no suelen presentarse sintomatología de celiaquía ya que su alimentación es leche materna y leches de inicio que no contienen gluten.

Pasados los 6 meses, se puede iniciar la inclusión de otros alimentos a la dieta diaria del bebe, pero se debe tener cuidado también de no darle alimentos que contengan gluten. Sin embargo, es necesario acudir al especialista para que éste decida, según el caso, cuándo iniciará la inclusión de gluten para descartar celiaquía.

Si es incluido el gluten como parte de la dieta diaria del bebé, se debe estar muy atentos a los signos y síntomas, entre los cuales podría presentarse: diarrea o estreñimiento severo, irritabilidad en el bebé, indigestión, inflamación abdominal, vómitos, heces líquidas y/o descompuestas, déficit vitamínico, anemia, entre otros. Al estar atentos a los signos y síntomas se puede obtener un descarte o diagnóstico de celiaquía temprano, evitando muchísimas complicaciones.

Lactancia materna en la celiaquía

Es conocido que la lactancia materna es vital para la vida saludable de los bebés, lo mismo ocurre en el caso cuando la madre es celiaca. De hecho, se han realizados estudios que indican que el destete temprano del lactante (antes de los 4 meses de vida) puede hacerlo más propenso a la celiaquía. Mientras aquellos bebés que han recibido completa su lactancia materna tienen menos probabilidades. Ya que la leche materna funciona como un protector contra dicha condición.

Las recomendaciones para una lactancia materna efectiva, en reglas generales son dos: La lactancia materna exclusiva y prolongación de la misma. La lactancia materna exclusiva es cuando la madre solo alimenta al bebé con leche materna, no utiliza fórmulas de inicio ni provee otros líquidos al lactante en los primeros 6 meses de vida. Todo lo que el bebé necesita durante sus primeros meses se encuentra contenido en la leche materna.

Cumplidos los 6 meses de vida, se pueden ir incluyendo otros alimentos a la dieta diaria del bebé. Sin embargo, es necesario prolongar la lactancia materna hasta los 2 años de vida, para un correcto desarrollo del sistema inmunológico. Se han realizado estudios que los lactantes absorben los nutrientes necesarios de la leche materna hasta cumplir los 24 meses de vida.

Muchas mamás se preguntan si pueden trasmitir la enfermedad celiaca a través de la leche materna y la respuesta definitiva es no. Ya que a través de la leche materna no se comparte la predisposición genética. Si el bebé nace saludable, de ninguna manera pasará dicha condición a él a través de la leche materna.
¿La ausencia del gluten puede afectar el embarazo o al bebé?

No, de ninguna manera. Como se ha comentado, el gluten es una glicoproteína que no es esencial para el cuerpo humano y puede ser reemplazada con una dieta equilibrada rica en vitaminas y minerales.
Sin embargo, tampoco hay que exceder con las cantidades de comida. Lo más importante es lograr una dieta lo más equilibrada y saludable posible, obteniendo todos los nutrientes necesarios de los alimentos naturales, evitando los suplementos vitamínicos.

Planificación familiar

La planificación familiar es recomendada en todos los aspectos, más si se tiene celiaquía. La pareja en búsqueda de un bebé debe acudir al personal médico experto para realizar chequeos e iniciar las ingestas de las vitaminas necesarias para que el inicio de la gestación sea lo mejor posible.

Cuando la mujer es celiaca, en algún momento corre el riesgo de presentar infertilidad a causa de la celiaquía. Sin embargo, no hay de qué preocuparse, ya que, según estudios, esta consecuencia desaparece pasado el tiempo de iniciada la dieta estricta libre de gluten. De esta forma puede concebir sin ningún problema.

Como puedes ver esta enfermedad no representa un riesgo inminente en el embarazo. Puedes llevar un embarazo saludable y activo, solo debes tener las precauciones necesarias ¡Enhorabuena!

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